La concepción del mundo en la civilización occidental se basa en una profunda brecha entre Cultura y Naturaleza: Cultura vs Naturaleza, progreso vs tradición, tecnología vs artesanía, ruralidad vs urbanidad, lo salvaje vs lo civilizado, la razón vs la emoción. Esta idea lleva a la invisibilización de innumerables procesos que son imprescindibles para la vida y para el florecimiento de nuestras sociedades. Poner en el centro estos procesos, recuperar la consciencia del trabajo invisible que realizan, y reelaborar el vínculo entre Cultura y Naturaleza son el principio inspirador de Forestera.
Realizamos actividades de Educación Ambiental a través de la creatividad, tanto para estudiantes como para otros públicos, y siempre con el enfoque de la Educación para el Cuidado de la Tierra (ECT), que tiene una perspectiva compasiva con nuestro rol en el mundo y nuestra responsabilidad en la crisis ecosocial. En ellas desarrollamos la idea de la Vida Buena a través del análisis de las necesidades básicas de aquellos bienes y servicios que tienen mayor impacto en una existencia digna y plena, visibilizando tanto los límites biofísicos del Planeta como las desigualdades sociales.
Experimentamos con diferentes técnicas y las hibridamos en procesos creativos, inspirados en la naturaleza y la sociedad, procesos que son en sí mismos el resultado de nuestras acciones. Es en el Proceso Creativo dónde surgen los interrogantes que nos sacan de la zona de confort. Desde ahí transitamos caminos que discurren por los terrenos de la autocrítica, la compasión, la empatía o la solidaridad. Trabajamos en comunidad, con la comunidad y para la comunidad, por el diseño conjunto de la Vida Buena, porque sin comunidad la resiliencia no es posible.
En el Rural, la cultura está allí donde miremos. Hay Cultura en una azada clavada en la tierra, en una semilla autóctona, en un cante de la calle, una fiesta, religiosa o pagana (en realidad, todas son ambas cosas), en los saberes de nuestros padres y abuelos, o el coro de los pájaros del arroyo en primavera. Hay Cultura en las fuentes, en los muros, en la trama urbana y en los molinos. Hay Cultura en los bares y en las piedras escritas. En Forestera reivindicamos esa cultura, material e inmaterial, colectiva o íntima, la investigamos, la contextualizamos, le sacamos jugo con respeto, y la proponemos como manantial de bienestar para las mismas personas que la protagonizan.
